sábado, 7 de marzo de 2015

Xenerais do Ulla (carnaval tradicional en la comarca gallega del río Ulla).

No es cuestión de hablar, como muchos otros, sobre la etimología de la palabra Carnaval, o de las palabras que sirven para designar este evento del calendario católico anual (si, si, claro que es fiesta católica, por mucho que algunos no lo quieran ver), para eso hay cientos de páginas regidas por gente más experta que quien edita esta. Incluso las hay que nos explican de donde vienen las palabras Antroido o Entroido, según la zona, tal y como en gallego se denomina esta fiesta. En este reportaje vamos a ceñirnos a uno de estos entroidos tan particulares de Galicia, el conocido como Xenerais da Ulla.

Xeneral a galope en la parroquia estradense de Santeles 
(picar en las imágenes para verlas en grande).


Lo primero que hay que decir de él, y creo que se puede atisbar perfectamente en las imágenes que iremos viendo, es que resulta un puro espectáculo para quien lo presencia, ya solo por eso se merece el ser visitado, e incluso vivido, por cualquiera que sea aficionado a la fiesta y al jolgorio de esas fechas de permisividad que no siempre, lamentablemente, lo fueron tanto como ahora, y aún así, con toda la libertad de la que gozamos, no siempre llega a ser plena como iremos viendo en adelante, por muy valientes que sean nuestros Xenerais y Correos hasta ellos se atienen, a veces, a normas y a alguna que otra imposición que traen las modernidades, sobre todo cuando por el medio anda la política y alguna que otra subvención.

Sería conveniente, sobre todo para los que nunca tuvieron la fortuna de presenciar este carnaval, ponernos en situación:

La Ulla es una comarca gallega a la ribera, por ambos lados, del río del mismo nombre, el Ulla, los municipios que la componen se encuentran a caballo entre las provincias de La Coruña y Pontevedra (en Galicia, España, lo digo para los de fuera poco acostumbrados a la geografía, o para los del país, que haberlos hailos que no se enteran de nada) y serían los siguientes con sus correspondientes parroquias. La parroquia, para el de fuera de Galicia es un ente poco comprensible pero ya ven ustedes, por aquí nos seguimos rigiendo un poco por este rescoldo de la época visigótica que nos viene de maravilla para designar lugares pequeños, aldeas que de otro modo sería difícil, por su poca entidad numérica poblacional de situar en el mapa. Así tenemos que el Entroido do Ulla (carnaval del Ulla, para los despistados que leen por encima y solo ven las fotos) ocupa los siguientes municipios y parroquias, se insiste en lo de las parroquias porque es verdaderamente importante para comprender los entresijos de este original y antiguo carnaval:

Localización de la comarca ullense.
Pica en cualquier imagen para verla en gran tamaño.

Empezamos con el ayuntamiento de Vedra, en la provincia de La Coruña, y que está compuesto de las parroquias de San Xián (Julian) de Sales, Trobe, Illobre y Vedra.

Boqueixon: con las parroquias de Lestedo y de Segurde, también perteneciente a la provincia de La Coruña.

También existen xenerais en el municipio de Padrón, en la parroquia de Carcacía.

También está el Ayuntamiento de Teo, con las parroquias de Cacheiras, Reis, y Teo.

Por último y también en Coruña nos topamos con el ayuntamiento de Touro que lo componen las parroquias Bama, Fao y Fonte Diez.

Al sur del hermoso y fertil Ulla, que bien puede merecer una visita de paso que se viene a disfrutar de los actos que realizan nuestros Xenerais durante las carnestolendas, nos encontramos los municipios de la provincia de Pontevedra.

El municipio de A Estrada, con las parroquias de A Estrada, Couso y Santeles.

El municipio de Silleda con las parroquias de Bandeira y Lamela

Y por último Vila de Cruces con las parroquias de Merza, Piloño y Salgueiros.

Ojo al dato, como decía aquel, es posible que haya alguna parroquia más en todos estos municipios, pero aquí hablamos de las parroquias donde tradicionalmente viene celebrandose Os Xenerais da Ulla. Por mor de recibir o no subvenciones, de estar en tal o cual grupo “social” o ser adepto a tal o cual cosa de organismos públicos hay parroquias que son ninguneadas en folletos turísticos y otras “extrañamente” añadidas a ello. Así podemos ver como en algún que otro lugar nos cuentan que en Santiago de Compostela se celebran profusamente Os Xenerais da Ulla en las parroquias de Angrois, Aríns, Marrozos, O Eixo y... ¡Atención! ¡En la mismísima plaza del Obradoiro! ¡Toma ya!

División parroquial y municipal a lo largo del río Ulla.

Vayamos por partes, Santiago de Compostela (Angrois tampoco) no linda con el río Ulla así que... bueno, serán otros Xenerais los de allí, pero no los del Ulla ni mucho menos. La verdad, no veo muy de recibo que se hable de "comarca compostelana" cuando se habla de "xenerais do Ulla". Comprendo que ciertos medios busquen atraer turismo pero... la comarca del Ulla tiene, posiblemente mejores lugares donde dormir y una rica oferta restauradora y gastronómica como para que la "capital" pretenda robársela con un truco absurdo. Por otra parte imaginemos por un momento a esa familia de turistas que vienen a ver a los xenerais do Ulla y que se alojó en Compostela ¿De verdad lo tendrán fácil para llegar desde allí a Merza, Santeles, Vila de Cruces o Teo. Quizás puedan llegar medio bien a A Estrada, quizás a Silleda. A lo mejor hasta se pierden y casualmente se encuentran con un bonito y bien preparado atranque, pero lo veo difícil.

Ningún texto antiguo habla de Xenerais en Compostela. Nos habla, si acaso, Don Olimpio Arca en su texto, de cierta "exportación de xenerais" pero a la parroquia de Moreira, donde parece ser antes no había, pero el asunto fue bastante natural, mozos de otras parroquias ullenses se casaron con chicas de Moreira, así que era bastante normal que estos mozos terminaron creando, lógicamente sus xenerais allá entre los años 1.948 al 1.950. Por cierto, Moreira si es parroquia estradense, por lo tanto algo tiene que ver con el Ulla.



¿Xenerais da Ulla en Compostela?

Lo único que veremos en Compostela será, si acaso, una pequeña exhibición de los Xenerais de alguna que otra parroquia que van por allí por mor de que reciben unos dineros bien en forma de paga por el espectáculo, bien en forma de subvención. Hay que señalar que los Xenerais abren así mismo en la capital de Galicia un desfile con máscaras de otras regiones de la comunidad autónoma como pueden ser los cigarróns de Verín, peliqueiros de Laza, pantallas de Xinzo, Madamas e Galans de Cobres, etc. etc. etc.

Particularmente, muy particularmente además, creo que ningún bien hacen las instituciones gallegas consintiendo que algo como Os Xenerais do Ulla se rinda a sus malolientes pies por recibir una subvención (mísera a veces), quitando a veces a unos que siempre fueron y poniendo a otros que nunca estuvieron. La subvención podrían darla, que bien lo merecen por lo que dan, a todos, sin exigir nada a cambio, y mucho menos la pleitesía de unos Xenerais que en su día fueron creados por los pueblos aledaños al río Ulla y entre cuyas funciones se encuentra precisamente la crítica de los políticos, poderosos y ¿por qué no? Famosos y famosillos de medio pelo.

Demasiada gallardía la de estos Xenerais para que intenten doblegarlos con subvenciones la politicallada que nos desgobierna.

Triste que lo que un Franco no logró con sus prohibiciones
pretendan conseguirlo otros sinvergüenzas con subvenciones.

No, el mal pareado hecho por quien esto redacta no les serviría a los Xenerais do Ulla para sus “atranques” que ya veremos lo que son, pero ser es cierto.

Dejando el asunto político explicado y ya de lado, aunque volvamos a él de cuando en cuando, es el momento de explicar que Os Xenerais do Ulla son, básicamente, una serie de personas de las parroquias y lugares mentados (si se olvida alguno ahí están los comentarios para que la hagais constar) que en fechas de carnaval se "visten" (¡ojo! que no se disfrazan) de eso, de generales de ejercitos imaginarios compuestos por gentes de sus parroquias y aldeas, estos generales son los amos del cotarro y van acompañados, como no, por una serie de personajes que a su alrededor hacen fiesta y jolgorio dando “Vivas” de casa en casa (respetando las que guardan luto).  Evidentemente la fiesta fue distinta en tiempos pretéritos pero hay que decir que gracias a estas personas aún queda mucho de lo que fue y no está perdida, ni mucho menos, la tradición.

Cuentan que hoy en día los “Atranques” o “altos” están más preparados, sobre todo en las coplas que se recitan correos y generales unos a otros (ver video más arriba), pero el fundamento y la originalidad son los mismos.

Pequeño gran Xeneral en A Estrada

¿Qué varió entonces para que algunos, los más viejos, lamenten alguna pérdida?

Pues es simple:

Antaño nuestros Xenerais juntaban en su parroquia, a veces incluso en su aldea (la aldea es una entidad local más pequeña que la parroquia y pertenece a ella) un pequeño y burlesco ejército que básicamente se componía de lo siguiente:

Un par de “Correos”, que aunque vistiendo muy llamativamente destacan menos que los Xenerais.
Un número indeterminado de Xenerais pero que generalmente rondaba la media docena.

Correo durante un "atranque" en A Estrada.

Esto sería lo que el escritor de Berres, Manuel García Barros (Ken Keirades), en su libro Aventuras de Alberte Quiñoi, califica de “mascaras de lujo” (junto a contrabandistas, carabineros y algún otro que tendremos tiempo de ver).

Esta aguerrida tropa es seguida por lo que en algunos lugares llaman “Parranda” y en otros “Coro” en el que se ven personas que actuarán con más o menos cierta seriedad tales como “el director” y “la directora” o los que van vestidos con el traje tradicional y otros con menos seriedad y que van ahí, mixturados con la parranda o el coro y que serían lo que antaño se denominaban “Los oficios” y que ya veremos más adelante su función harto divertida y que aún sigue siéndolo. Antaño estos oficios eran los típicos de la época y con el tiempo fueron variando o añadiéndose otros que pueden pasar incluso por la aparición del famoso o famosa de turno, un remedo de programas de Tv estrafalarios etc. etc. etc.

Directora y director en el Entroido de Santeles (A Estrada)

Antaño, toda esta tropa, se ponía de marcha de buena mañana, con los correos a la cabeza, generales detrás y finalizándola el resto para recorrer las casas de su aldea, su parroquia y, si se daba el caso, y se daba, pasar a la parroquia o aldea colindante.

Su función era ir por los caminos y casa por casa dando “vivas” a los lugareños que se encontraban por el camino (me cuentan que era y es un honor que te den un viva), todo ello a cambio de una pequeña cantidad de dinero que recogía oportunamente el “caixeiro” (cajero) de la parranda, para lo cual lleva la oportuna caja de “caudales”. Este dinerillo sería usado para próximos carnavales, para comprar y reparar los carisimos trajes (que suelen ser de la parroquia y raramente particulares), también para los arreos de los caballos, que en muchos casos llevan metales en plata y lujosamente repujados. No era raro antaño que estos arreos los regalasen a la parroquia emigrantes que estaban allá en Argentina, por cariño y también, como no, por aparentar que habían logrado hacer cierta fortuna. Llegado el caso, estos dineros también podrían ser usados para gastos de las fiestas patronales en la propia parroquia. Así que tenemos que este pequeño y un tanto estrafalario ejercito, las más de las veces incruento, además de divertirse, divertir y agasajar a sus vecinos también recauda, como cualquier ejercito, sus “impuestos”. Hoy en día, me cuentan, que lo normal es que la gente normal de entre quince y veinte euros al caixeiro, si el vitoreado es persona principal de la localidad sería muy mal visto que diese menos de un billete de cincuenta euros, si hay generosidad los vivas se repiten, si no la hay... bueno, conviene tener cuidado con ser cicateros, el coro... canta coplas en las que puede aparecer cualquiera por una tontería ¿quién sabe? Un amorío ilícito, un vicio oculto, una corruptela con algún politiquillo de medio pelo... conviene creo no ser cicatero con los Excelentísimos Sres Xenerais do Ulla, por si acaso.

El vestuario de los Xenerais y los arreos de los caballos son realmente caros

Hoy en día, básicamente estos divertidos y burlescos ejércitos no suelen pasar, salvo excepciones, los límites de sus parroquias o aldeas. Antiguamente si, pasaban con frecuencia los unos a las otras, en busca de diversión, de la siempre necesaria recaudación (un traje de Xeneral puede llegar muy tranquilamente a los tres o cuatro mil euros, hay que mantener los caballos, sus arreos que a veces también son de gran lujo, etc.), o, como veremos más adelante, en busca de cierta bronquilla (a veces verdaderas batallas campales con heridos y todo), que de todo había.

Así que cuando uno de estos ejércitos pasaba a la parroquia o aldea vecina, con el fin de visitar sus casas y dar vivas por doquier (a veces a amigos) solía encontrarse con el ejército contrario, en ese momento se producía lo que ellos llaman “Atranque”, justo cuando en la linde de la localidad eran recibidos por el “Centinela” (que por aquí suelen llamar Sentinela).

La cosa es que los Xenerais del ejército “atacante” envían a uno de los correos, el cual se encontrará inevitablemente con el “sentinela” defensor. En ese momento comienza una batalla dialéctica e incruenta a base de rimas que generalmente suele terminar en una especie de tratado de paz y dejando que la tropa “atacante” entre acompañada de la propia de la parroquia y todos se lo pasen bien, pero... a veces... en estas pequeñas aldeas hay rencillas y no era nada extraño que tras las rimas de rigor estallase la bronca y que se liase verdaderamente parda (hasta un Xeneral hubo que mandó abrir fuego a sus tropas y fuego hubo, menos mal que solo era pólvora y no había metralla).

Xeneral en pleno "atranque"

Antaño, las rimas que se recitaban unos a otros solían ser espontaneas y a la buena inventiva de los contendientes, a modo de lo que en Galicia llamamos regueifas, muy similares a los duelos dialécticos entre los bertsolaris vascos. Rimas que solían empezar muy belicosas e iban amainando hasta sellar la paz entre los primeros Xenerales, después juerga. El inicio de una de estas rimas, ya entre Xenerais podía ser muy bien estas extraidas del libro Entroido no Ulla: medio século dos xenerais estradenses (Carnaval en el Ulla: medio siglo de generales estradenses), del profesor D. Olimpio Arca Caldas:

En lo alto de la Rocha
tengo 300.000 cañones,
en el Pico Sacro
otros tantos aviones,
El día que te los enseñe
te vas a cagar en los pantalones

A lo que el otro Xeneral respondió:

No me asustan tus palabras
ni gatillos ni municiones,
porque tus balas son de corcho
y las paran mis galones.

Lógicamente esto dependía mucho del ingenio de los contrincantes, los cuales, no era raro, que llevasen rimas preparadas para en el “atranque” dejar al otro sin habla, evidentemente estas gentes tenían sus recursos para seguir la copla de mejor o peor manera pero siempre de forma original y cuando uno de los contendientes no era quien de seguir la dialéctica la burla estaba asegurada, era posible que avergonzado diese la vuelta con sus tropas o, si había buena diplomacia entre parroquias, entre risas y chanzas, se permitiese pasar a su ejercito, un buen ejemplo de este tipo de coplas y de como cerrar con ella al contrario puede ser el siguiente:

Hoy en día también participan los niños, aquí una niña ejerciendo como correo y respondiendo en un atranque en A Estrada.

Según cuenta en su libro Olimpio Arca Caldas el hijo de un cartero llamado Lisardo, camino de La Estrada, le puso un “atranque” a un Xeneral llamado Paco de Ribadulla, el hijo del cartero era estudiante y al parecer algo resabido, así que usó citas del Quijote para vencer al aguerrido Xeneral que por aquellos años, no muy dados a la lectura y si mucho al trabajo, bien poco sabría de Quijotes, pero D. Paco tenía esa cultura que da la vida para saber salir de situaciones comprometidas y respondió raúdo:

Rapaz que tanto sabes
e tanto podes saber,
dime cantos pelos ten un gato
cando acaba de nacer

Creo que se entiende bien y no hay que ser muy imaginativo para ver a nuestro estimado y valiente estudiante derrotado y vencido ante el ingenioso general (si alguien sabe cuantos pelos tiene un gato en ese momento que lo diga, a ser posible rimando).

Los “atranques” podían darse también entre gentes de la misma aldea o parroquia, simplemente por meter en un brete a correos o xenerais, así que este ejército en su peregrinar podía encontrarse con algún vecino que salía con alguna y, lógicamente, había que contestar improvisando ya que nada se podía llevar preparado de casa con antelación ante un vecino que no se sabía que estaría allí. Cuentan que José Alvarez, conocido como Pingó y que fue barrendero de La Estrada era temido por correos y xenerales, al parecer a él las rimas le salían por puro instinto y encontrarse con él era un peligro, el general podía intentar seguirle la batalla dialéctica pero sabiéndose derrotado desde el principio. Lamentablemente Pingó falleció ya hace unos años y con él posiblemente se fue, además de un pintoresco personaje, uno de los mejores regueifeiros de la zona, posiblemente en todo el contorno del Ulla hubo otros cuantos así de buenos pero... fueron desapareciendo por la edad y esto de las coplas improvisadas, así como el “atacar” unas aldeas y parroquias a otras se fue perdiendo aunque siga haciéndose ocasionalmente.

Se ve que esto va en la sangre, no le llega a los estribos, pero ahí estaba, respondiendo al atranque con mucha gracia y salero.

Hoy en día el atranque puede verse, como explico más arriba (volver al video), hasta en la plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela, pero suele estar preparado, y allí muy descafeinado. Los atranques, además de servir para lograr la entrada en la otra parroquia servían para criticar en muchos casos y generalmente políticas locales, del propio lugar, no obstante se daba muchas veces que la crítica iba a dar en la alta política internacional como si tal cosa. Así que tratemos de imaginar por un momento un atranque en la plaza de compostela y subvencionado por el político de turno, descafeinado y sin azucar, seguro, dinero manda. Particularmente me parece muy triste que se rinda así a un Xeneral da Ulla pero allá ellos que no vengo yo aquí a quitar ni a poner rey, y menos aún xenerais, al fin y al cabo esto de serio tiene lo que de serio puede tener el carnaval.

Dos xenerais dándole un repaso al atranque que recitarán en breve ante el público

Hoy en día, perdidos estos atranques entre parroquias y aldeas queda el rescoldo de lo que fue y no está mal, hoy el atranque lo suelen celebrar cada quienes en la suya, así que en lugar de los Xenerais conformar con toda su troupe un solo ejército que invadirá otros lugares, forman dos ejércitos, que recorrerán el lugar dando vivas a sus convecinos y llegada la hora se dirigirán al campo de la fiesta (que esto también lo hubo siempre) donde harán disfrutar a propios y a extraños con un atranque entre ellos que, generalmente, viene preparado de casa a veces por poetas de cierto renombre, o sea, cada correo y cada Xeneral saben muy bien lo que van a decirse el uno al otro, y si no tienen memoria habrá quien les apunte y llegado el caso la correspondiente chuleta.

Xeneral en pleno atranque, obsérvese "la chuleta" en la mano de quien lo auxilia a controlar el caballo.

Esto tiene su lado bueno, y es que antiguamente el atranque podía surgir en cualquier lugar por donde discurriesen aquellos animados ejércitos, hoy en día, si eres foraneo, sabes a donde dirigirte para ver uno. No cambia siquiera el inicio belicoso del asunto, ya que sustituida una posible rivalidad interparroquial se buscan hechos o personajes de actualidad, así unos Xenerales se pondrán de parte de este y otros de parte de aquel otro y a base de retranca, rimas y cachondeo, harán que el público lo pase realmente bien. 

No todo tiene que ser político o de famoseo, también pueden estos atranques dar en picaresca, sexualidad, etc. Depende si los realizan más jóvenes, más viejos, hombres contra mujeres, etc. Y si, todo parece preparado pero... en nuestros pueblos y aldeas motivos de crítica no faltan, generalmente por los desmanes políticos, así que nada de extraño tiene que el asunto termine con que alguno de los Xenerais traiga algo más de “munición imprevista” y la suelte en forma de andanada, ahí si puede darse el caso de que la cosa alcance gran enjundia y bueno... si la cosa se anima... a lo mejor se llega a las manos ¿Triste? Pues no, no me parece triste, creo aunque los he disfrutado poco, que es la esencia misma de los Xenerais do Ulla, y es que esto no es de ahora, tiene su historia. Hablemos un poco de la historia de los Xenerais da Ulla para comprenderlo mejor, que hasta con armas anduvieron por ahí y con ellas hubo incluso accidentes graves. La primera descripción que se tiene de este tipo de carnaval data en alguna fecha indeterminada posterior a 1875, ya que en ese año se sabe que el escritor y político gallego Alfredo de Vicenti comienza a escribir una serie de relatos bajo el epígrafe "En las orillas del Ulla" en el periódico El Heraldo Gallego. Uno de esos relatos se titula La Máscara, y en el nos relata lo que sucede un lunes (la fecha concreta se perdió) de carnaval con la "Mascara de Oca" (parroquia de A Estrada) y finalmente un no muy tranquilo encuentro que tuvieron los de Oca con la mascara de la parroquia de Arnois. Merece la pena leer el relato de Alfredo de Vicenti (si lograis poneros en situación os reireis un rato) y podeis hacerlo PICANDO AQUÍ [PDF]. Este relato es a la sazón la primera constancia por escrito de la existencia de nuestros Xenerais da Ulla.

Como vemos, si hemos leido La Máscara de Alfredo de Vicenti, nuestros xenerais eran, por aquel entonces, de armas tomar.

Hoy suelen mostrar una cara más amable nuestros Xenerais

Aunque siguen mostrando cierta gallardía a lomos de sus caballos

Si venimos un poco más acá en el tiempo nos encontramos con lo que nos relata el profesor cuntiense D. Olimpio Arca, y traduzco (uso mis propias palabras en algún caso para darle mayor comprensión):

“Iban las máscaras de Santa Mariña de Ribeira a San Miguel de Sarandón pensando en saludar a un vecino llamado Suarez, entre algunos vecinos de aquella parroquia coruñesa había un odio larvado, y alimentada por ciertas chanzas y conversaciones de taberna.

Además de los Xenerais a caballo, los de Santa Mariña de Ribeira llevaban una escuadra de ocho soldados y unos carritos en los que se simulaban unos morteros de artillería con pólvora (para hacer ruido, sin más), También llevaban la inseparable comparsa de coros y oficios.

Cuando la mascarada llegó a la cabecera del puente de Sarandón los mozos de San Miguel le pusieron un atranque tan decidido que los discursos no sirvieron de nada, con lo cual los de Santa Mariña tuvieron que recular hasta el medio del puente bajo una lluvia de estacazos.

Uno de los generales tuvo la ocurrencia de ordenar ¡Fuego! Y algún otro prendió efectivamente fuego a los morteros que hicieron gran estruendo, con lo cual, se asustaron los caballos y la bronca fue aún a más.

Finalmente, Antonio Barcala, Xeneral Jefe de los de Ribeira ordenó, con buen tino, la retirada temiendo que la cosa fuese aún a mayores.”

De este atranque escribió el escritor y a la sazón ilustre juez estradense don Bouza Brey las siguientes palabras: “Es lamentable que la juventud de las parroquias circunvecinas no supiesen guardar la armonía en una cuestión puramente carnavalesca”.


Aunque puedan parecer muy amenazantes hoy en día no suele llegar la sangre al río aunque... nunca se sabe.

Puede extrañarnos que hoy en día algo que debería de ser pura broma termine en veras pero ahí está los hechos, pedirle paz siempre a un general, aunque sea del Ulla es absurdo, como bien me dijo alguno durante los días que trabajé para este humilde reportaje ¡hay que dar caña! Y es que si ellos, en Carnaval, no dan caña a estos o a aquellos, si no dicen en sus rimas lo que creen que es verdad, y que los otros defiendan la posición contraria con ahínco ¿qué función tendría este carnaval ullense? ¿desfilar con trajes bonitos? Eso lo hacen en mil lugares de nuestro país, vas a cualquier ciudad o pueblo por las fechas del carnaval y hay desfiles preciosos pero Os Xenerais do Ulla me parece que tienen otra idiosincrasia que los lleva a desempeñar, de forma tradicional, otra función.

¿Alguien dispuesto a enfrentarse a ellos? Tendrán que ser sus iguales.

Y es que ya que hablamos de la historia imaginemosla un poco:

Dicen los estudiosos de estos asuntos que los Xenerais do Ulla surgen allá por mediados del siglo XIX, que surgen como remedo a las tropas napoleónicas que invadieron este país y es que la cosa, por estas tierras, fue de buena risa salvo puntuales acontecimientos lógicamente serios, que de la guerra de verdad hablamos, tengamos en cuenta que hablamos de aquella Grand Armeé de Napoleón Bonaparte, por aquel entonces el mejor y más poderoso ejército del mundo, y llegan los tíos a Galicia, con la intención claro está de dominarla, como tenían dominada al resto de Europa, España incluida salvo Cadiz que estaba acorralada y donde las gaditanas se hacían tirabuzones con las bombas que tiraban los fanfarrones. Pero bueno, estamos en Galicia, donde al poco de llegar los gabachos Cachamuiña y los suyos le dan las del pulpo en Vigo y tienen que salir por piernas, un poco más arriba, concretamente en el puente del río Barosa, en el municipio de Barro, un chaval que se llamó Benito Godoy Araujo, cadete del Batallón Literario de Compostela, junto con unos cuantos amigos le mete una panadera de padre y Señor mío al General Soult que se salva por los pelos de ser capturado, y bueno, después está la batalla de Ponte Ledesma [enlace 2] [enlace 3], donde los franceses llevan unas pocas más de las que pueden soportar. Algo así tenía que hacer gracia forzosamente en la población: coroneles malpagados y sin recursos siquiera militares junto con humildes marineros, estudiantes, y aldeanos dándole para el pelo al ejército más poderoso del mundo tenía que ser de pura risa ¡como para no hacerles burla!.

Contra los Xenerais do Ulla quien pueda, detrás quien quiera ¿o no?

Por si esto fuera poco las buenas gentes de aquellos años que viven a las orillas del Ulla se enteran de que por el resto de España hay unas guerras civiles y rídículas (como todas las guerras, pero las civiles aún lo son más) que llaman Carlistas y ellos, como a casi todos los gallegos, que les da igual, total reine quien reine el jodido siempre es Don Pueblo, pero de pronto se enteran que a un general carlista de Amurrio alguien le dijo que Galicia estaba llena de Carlistas que para aquí se viene Don Miguel Gomez Damas con una tropa de varios miles, a reclutar carlistas, el tío pasa por la zona, se le unen cuatro que no tenían que hacer junto con otro que tenía un tambor y no sabía donde tocar y llegan a Santiago de Compostela, paseándose, sin guerra ni paz, solo en plan bandera de reclutamiento pero sin reclutar nada, esto ya de por si da risa: imaginaos unos paísanos, labradores en su mayoría, que no saben ni que es un carlista ni que un isabelino y un comandante de estos con sus soldados llenos de entorchados y medallas contándoles que los necesitan para una España más justa, mejor, y bla, bla, bla, y esos paisanos diciéndole al general, mira que mejor paso, que se me hace tarde y tengo que ordeñar las vacas, y que además ahora pronto viene la siega y no me deja la mujer ir a la guerra, que los chavales son muy críos y no pueden con el arado para sembrar las patatas, que tengo que hacerlo yo mi general, que excúseme usted pero no, este año no voy a la guerra, para el próximo ya veremos.

Y en esta que se enteran, los paísanos, que al carlista lo vienen persiguiendo los isabelinos, que claro, también explican cosas y quieren reclutar gente, pero la peña no está muy por la labor de dar la vida por una reina que no conoce y mira tu, tampoco se alistan demasiados, cuatro poco espabilados a los que obliga la pobreza y uno que tiene también un tambor y que le dicen que podrá tocarlo todo lo que quiera.

Los isabelinos que persiguen al carlista hasta Santiago, el carlista que huye a Cadiz. Un par de años después -imaginemos- un paisano regresa de la guerra con los carlistas, le preguntan que hizo y cuenta “no mucho, tocar el tambor de cuando en cuando, viajar por España perseguido por los isabelinos que son un coñazo y mi general en Cadiz se compró unas botas, yo me vine porque ya caminé bastante”.

Xeneral da Ulla lleno de entorchados, remedando lujosamente a antiguos y a veces ridículos soldados.

Así las cosas no es nada difícil que las gentes de los pueblos de la comarca del Ulla comiencen a hacer remedo y burla de toda aquella panda de payasos y que con cuatro trapos y algún que otro caballejo remedasen aquellos ejércitos de tarados. Que en algunos casos si llegaron a hacer verdadero daño como por ejemplo durante la revolución de 1846, o como también nos lo rememora el primitivo escudo que la casa consistorial de A Estrada luce en la parte superior izquierda de su fachada.


Ayuntamiento de A Estrada

Antiguo escudo de A Estrada 

En este escudo podemos ver claramente a un angel llorando sobre una tumba, ese angel, explica en este artículo D. Juan Andrés Fernandez (en la red solo se puede leer el inicio), llora por la muerte de cinco hombres a manos de una cuadrilla carlista, fueron asesinadosen represalia por la derrota y captura del cardenal Gorostidi durante una refriega sucedida el día 13 de Mayo de 1.835 en las proximidades del monte Cabana, entre A Estrada y Silleda.

Esto, junto con los Martires de Carral, nos indica que aunque pudieron hacer un rato largo el ridículo aquellos ejercitos llenos de charreteras, medallas y entorchados, también hicieron daño en buenas gentes que a lo mejor solo deseaban trabajar, vivir en paz y no ocuparse de reyes, reinas o fueros que solo beneficiaban a unos cuantos. 

Los muertos por la cuadrilla carlista fueron Eduardo Otero; Gonzalo Arén, de Riobó; José Rey, de Figueroa, y Fernando Lorenzo, capitán de la tropa que derrotó a la facción carlista y escribano del rey en la localidad cercana de Codeseda. Con ellos también se fusiló a "un mozo" que era de la parroquia de Berres y por lo visto nadie le tomó siquiera los datos (por lo visto no todos los guerreros llegan a alcanzar la gloria que añoraba Aquiles), estas muertes sucedieron el día 7 de Abril de 1.836 y ahí sigue, el pobre angel llorándolas en el viejo escudo petreo de A Estrada (que ya no está en vigor, a algún ocurrente se le pasó por el magín una ley para adaptar estas cosas a su gusto):

Actual escudo del ayuntamiento de A Estrada

Como quiera que fuese los habitantes de esta hermosa comarca gallega fueron imitando en los carnavales a aquella soldadesca que por aquí pasaba y aquellos trajes primigenios un tanto burdos se fueron engalanando y perfeccionando, los caballejos fueron siendo sustituidos por buenas “bestas” como por aquí las llaman y ya tenemos Os Xenerais da Ulla en la actualidad, extremadamente engalanados y llamativos, remedando con mucho donaire y elegancia a aquellos soldados decimonónicos que tanto ridículo  y daño hicieron por estas tierras.

Fueron además, convirtiendo poco a poco este "entroido" en algo muy exclusivo. Explica el antropólogo Xosé Ramón Mariño Ferro que las diferencias de los Xenerais do Ulla con los carnavales orensanos, también de gran raigambre son abismales. Los carnavales orensanos -explica- tienen un origen común con otras zonas de Europa de tradición católica que tienen que ver con la cuaresma, con lo carnal, con comer mucho, con emborracharse o con el sexo, mientras que los carnavales del Ulla tienen un aspecto social y que como ellos no hay otros en ninguna zona de España ni de Europa al ser una fiesta muy apegada a la tierra en la que se exalta la casa, la aldea y la parroquia.

Dicen que un Xeneral do Ulla no se disfraza, se Viste (así, con mayúscula).

Creo que visto y más o menos entendido como son los Xenerais do Ulla en la actualidad conviene saber como se celebraban antaño, para ello, mejor recurro al libro Aventuras de Alberte Quiñoe, del maestro y escritor Manuel García Barros (Ken Keirades) de la Colección Pombal, serie narración nº 8, de ediciones Castrelos, publicado en Vigo en 1.982. Manuel García Barros nos describe en el texto que relata las aventuras de este pequeño Tom Sawyer gallego, un carnaval sucedido en el año, dicen, 1879 en su localidad natal, en Berres, hay quien dice que la biografía del niño Alberte es la suya propia. No se si esto es cierto o falso, me limito a transcribir lo que nos cuenta de aquel carnaval usando en ocasiones mis propias palabras para darle, en castellano, mejor sentido, espero no hacerlo demasiado mal. En todo caso, si sabeis hablar o comprender el idioma gallego podeis PICAR AQUÍ para leer en un PDF la parte del libro que interesa.

En contraposición al texto de D. Olimpio Arca, que nos dice que las medallas que sobre el pecho lucen los Xenerais han de ser once nos cuenta García Barros un escueto “cantas máis mellor” (cuantas más mejor). Nos dice también que hay una gran bandera en el campo de la fiesta donde se va juntando la mascarada, la bandera está “costeada por toda la parroquia”. Hay también alguien con un cornetín que es así mismo propiedad de la parroquia, al igual que la bandera. También eran propiedad de esta los trajes de los Xenerais así como otras prendas por lo que los “rapaces ejercían su derecho de tocarlo” por turnos y ordenadamente.

La mayoría de los trajes siguen perteneciendo a parroquias y a asociaciones.

La mascarada debía de ser realmente multitudinaria, a tenor de lo que cuenta García Barros:

“Serían así como las diez (de la mañana), los caminos y senderos que venían de cada lugar se vieron poblados de máscaras sueltas, ya a pie o ya a caballo que convergían en el campo donde la mascarada se había de organizar. Con las máscaras venían mozas que se cuidarían de reparar cualquier percance en las máscaras y sus trajes, dando una puntada aquí o poniendo un hilo allá”

Nos cuenta D. Manuel que los Xenerais eran los jefes “a los que todas las máscaras subordinaban”.

Los "Correos" siempre según D. Manuel, llevaban entre otros "estrellas de papel dorado" y una tralla. También en muchos casos, y aún actualmente suelen llevar sus caballos adornados con cascabeles para advertir de su llegada, esto último aún sucede en la actualidad.


Correo de la parroquia estradense de Santeles

Correo durante un atranque

No lleva, como se ve, "estrellas de papel dorado" en el traje, pero la tralla no falta.

El "Abanderado" que podía ir a pie o a caballo, según las posibilidades.

En primer plano Abanderado en Santeles

La "Escuadra de Gastadores", que consistía en un número de cuatro a ocho mozos al comando de un jefe, llevaban indumetaria "aturcada" erguidos morriones. Y portaban así mismo herramientas como palas, picarañas y azadones. Caminaban delante de los Xenerais. Hoy en día, por lo que pude averiguar, las escuadras de gastadores no existen (por favor, si existen en alguna parroquia explicadlo en los comentarios, lamentablemente no pude recorrerlo todo).


Ricos paños y joyas cubren ostentosamente los cuerpos de "los contrabandistas"


¿Serán los del "chambergo" los contrabandistas de los que nos habla García Barros? En todo caso mejor que lleven una alegre gaita que una peligrosa carabina.

Después nos habla D. Manuel de "Los Contrabandistas" que eran mascaras de lujo, tal como las de correos y generales y que hoy aparecen un poco difuminados entre "El Coro". Los contrabandistas según el estimado escritor de Berres "llevaban chambergos con carabina terciada sobre los fardos" y con carabina se refiere a un arma de fuego, que bien podría ser real o simulada (en diversas ocasiones se utilizaron antaño armas reales). Hoy, si nos fijamos, van varios hombres en "El Coro", a pie, llevan efectivamente los chambergos que no son otra cosa que los llamativos sombreros que vemos en la imagen superior, también llevan bisutería simulando joyería y finos paños y tejidos como vestimenta. En algunas parroquias y como contraposición al contrabandista, fanfarrón con sus ganancias y trajes, oponían al agricultor pobre que sembraba cagarrutas de cabra usando un arado al revés.




También estaban "Los Peregrinos" que iban tocados igualmente con los floridos y coloridos chambergos. Estos simulados peregrinos solían llevar en algún lado algunas conchas de vieira. también "libros de retratos en cajas bonitas, con cosas bonitas para enseñar" las cosas bonitas se suponían cosas traidas de Roma o de Jerusalén. Evidentemente todo buscando el máximo divertimento posible, o sea, cachondeo. En el caso de los peregrinos y de la parte trasera del chambergo salían cintas de colores que les caían por la espalda.


La directora, lógicamente dirigiendo el coro.

Todas estas figuras pertenecerían a lo que García Barros denomina "El Coro" y que eran, junto con el director y la directora, las máscaras de lujo

Después venía una cuadrilla de lo más heterogenea y divertida que él denomina (y sigue denominandose así en muchas parroquias, otras parecen meterlo todo en "el coro) "La Parranda".

La Parranda semejaba ser muy divertida y en ella también había algunas máscaras que García Barros también considera "de lujo"

De entrada aún se conservan dos llamativas figuras que por ejemplo García Barros llama "Bailarín y Madama" Olimpio Arca denomina como "Madamitos" y que en la actualidad suelen referirse a ellos como "Señorito y Señorita". Esta pareja resulta ser normalmente una pareja del mismo sexo, de los cuales uno se disfraza de "señorita". El por qué de su existencia es difuso y, la verdad, no hay nadie que afirme saberlo, pero cuando en la mascarada de los Xenerais da Ulla tienen un puesto destacado de algún lugar tuvieron que surgir ¿Un remedo a cierta élite social? ¿al cacique y señora quizás?.


A la izquierda la Señorita y a la derecha del todo el Señorito (o Madamito, o Madama y Madamito), en el centro dos componentes más de "la parranda" (Entroido de Santeles)

Si nos vamos a la palabra Madama o Madamitos resulta que en otras zonas de Pontevedra tenemos las Madamas y Galans (en el carnaval de Cobres) y tres cuartos de lo mismo en el de Cotobade. Existen también Madamas y Madamitos en Entrimo (Orense) y Madamas y Ghuardineros (jardineros en gallego muy burlesco) en la zona de Fisterra.


Entroido de Santeles: en primer lugar la directora y el director, detrás "La señorita y el Señorito".

Por lo que pude investigar la figura de Madamas y Madamitos viene a ser un remedo de otro remedo: resulta que la gente rica de algunos lugares de Galicia también se disfrazaba (¡a lo loco, a lo loco!) para disfrutar del carnaval pero iban a ciertos sitios donde no estaba permitida la entrada a la clase menos pudiente o, más sencillamente, donde esta última no se podía permitir entrar. Así que no sería nada extraño que las clases sociales más populares remedase con estas Madamas, Madamitos, etc. los disfraces de las clases altas.

También existe otra posibilidad para estas dos figuras, quizás tan solo fuesen unas más en el montón de ellas que van en coros y parrandas y una simple representacíón de una clase social, sin mayores pretensiones, al fin y al cabo es carnaval ¿a quien no le gusta ser rico por un día? Y si alguien sabe más... ahí están los comentarios, se agradecerá cualquier aclaración al respecto.


En el libro de D. Olimpio Arca: O Entroido Do Ulla: medio século dos xenerais estradenses se ve esta desgastada foto. En el pie los denomina madamitos.

Vengan de donde vengan el caso es que García Barros nos los describe así:

"El en traje de señorito, pantalón blanco, bastón y pajilla (un tipo de sombrero). Ella, que es otro mozo vestido de señorita, lleva sombrero y abanico.

Su cometido era ir de ganchete y bailar agarrado las muiñeiras que tocaba la parranda después de cantar"

Supongo que el asunto tenía su gracia, la muiñeira es un baile suelto, siempre suelto. Ver a una pareja disfrazada de según que guisa bailarla agarrados tenía su aquel.

Otras figuras menos destacadas, pero divertidas en La Parranda eran por ejemplo Los Maragatos, que llevaban en la mano una tralla que hacían estallar a cada rato "como si arreasen bestias", asustando de este modo a la gente. 

Pero ahora viene lo mejor del asunto y algo que posiblemente hoy, con lo políticamente correctos que somos, sería impensable:

Los Maragatos con la tralla también arreaban a las bestias y las bestias, en aquellos años de nuestro estimado escritor, eran unas cuantas mujeres ¿imagina alguien un carnaval hoy con estas figuras?

Los Maragatos tenían fama en Galicia por aquellos años ya que viajaban con frecuencia desde sus leonesas tierras a esta y traían género diverso para vender, frecuentemente mantas y cobertores, de ahí que como a otros muchos personajes se les remedase en estos carnavales.

Los Carabineros: que solían llevar escopetas auténticas y no paraban de meterse con los contrabandistas. Solían disparar tiros pero... solo con pólvora. Posteriormente fueron sustituidos por la pareja de la Guardia Civil y hoy no es nada raro ver en la mascarada algún muy peculiar servicio de policía local.


La mascarada de Santeles da "Vivas" en la casa de un vecino. Una particular policía local vela por la seguridad de todos.

Estas máscaras solían tener trajes y objetos para disfrazarse que pertenecían a la parroquia, pero en todo caso la gente se buscaba la vida para hacerlo lo mejor posible y no era raro pedir tal o cual cosa prestada a vecinos y amigos. Solían surtirse y mucho para estos disfraces de gentes que habían emigrado y retornaban, y no eran raros lógicamente, los habitantes de la zona del Ulla que retornando de la emigración en las Américas u otras regiones del mundo, principalmente de España. Hubo en aquellos años cierta emigración a Cadiz, cuando retornaban, y para presumir solían venir muy arreglados, al estilo andaluz, mezclando prendas con otras de aquí, solía llamarseles "Majos". Rosalía de Castro nos habla de ellos en alguno de sus poemas, el caso es que todos estos traían objetos, generalmente con apariencia de lujo y exotismo, con los que adornar una máscara convenientemente.

Ahora vendrían las que D. García Barros denomina Máscaras de oficios o chistes.

Nos cuenta el escritor que las caretas de lujo estaban hechas de alambre y eran bien parecidas, las de los oficios de cartón, trapos o de piel de algún animal y "cuanto más risibles mejor". Nos dice también que durante la mascarada "a ningún encaretado se le podía llamar por el nombre, se le mencionaba por el oficio".

Entre estas máscaraslas más características eran las siguientes:

El Ciego: portaba una zanfona, antiguo instrumento musical que solían utilizar los ciegos que viajaban de fiesta en fiesta o feria en feria para sus cantares. En este caso la zanfona estaba hecha de un "cortizo". En gallego cortizo es corcho, y el corcho de los grandes alcornocales (corticeiras) que aún hay por la zona (bajando a la catarata del río Toxa, por ejemplo, se pueden ver muchos), solía cortarse en un cilindro y ser utilizado para hacer colmenas, bien, pues con una colmena vieja hacían estos ciegos (que lo veían todo) su particular zanfona. El particular instrumento estaba cerrado a ambos lados del cilindro por tablas de cualquier tipo más o menos adecuadas y en uno de esos lados se le instalaba una carraca con la manivela por fuera y ¡venga a hacer ruido!


colmena fabricada con un cortizo

El ciego iba acompañado por un criado que "siempre se llamaba Ramón". El criado, malvado, guiaba al ciego llevándolo por el extremo de su bastón, eso si "llevándolo siempre por los peores sitios", de modo tal que el ciego fingía los golpes y caídas más estúpidas y ocurrentes, seguida de comentarios jocosos y cabreos constantes que hacían gracia a los concurrentes.

El Zapatero: siempre llevaba chepa hecha con paja debajo de algún chaquetón viejo y largo. También llevaba un criado que "sujetaba a los parroquianos" ya que su trabajo era ejecutado en el calzado de estos pero sin que se lo quitasen. De modo que pareciese "que estaba herrando a un caballo". El zapatero solía ir tocado con bimba o chistera.

El "Borreiro" (comerciantes y recolectores de cera de abeja): vestido con chaqueta y pantalón "de leiras" (rayas anchas) y los botones del pantalón iban desabrochados. También llevaba un criado con "la teja para ahumar". Evidentemente se dedicaban a echar humo al personal que se cruzaba en su camino.

Perito y "Porreantes": vestían trajes claros y gabanes holgados. Llevaban consigo un compás ridículamente grande para medir terrenos a mano y un lápiz enórme "como de dos cuartas" con el que tomaban notas en "un librito de papel de fumar".

Los "porreantes" eran tres hombres, dos de ellos disfrazados de mujer, llevaban azadas viejas para buscar los marcos de las fincas o ponerlos nuevos y para hacer "cavadas"

Todos ellos iban acompañados de figurantes que hacían de herederos siempre discutiendo por las tierras que les tocaban o dejaban de tocar.


Antigua y lamentablemente dañada imagen, de las máscaras "de oficios".

Cabe explicar aquí que la palabra "porreante" no tiene buena traducción del gallego al castellano, y para colmo, nuestra fantástica Real Academia Galega da Lingoa, tan aficionada a traer a nuestra lengua lusismos que nunca se usaron, parece dejar que en sus dicionarios, al menos en el que tiene en linea, se pierdan estas palabras. No obstante solo hay que preguntarle a algún abuelo para saber que los "porreantes" eran unos auxiliares del perito que simplemente buscaban un marco o tomaban medidas de un terreno, cortando, si fuese preciso, matorral para llegar a tal o cual sitio, o haciendo marcas y hoyos con sus azadones, picos y palas para enterrar un marco en el lugar determinado, en definitiva: unos auxiliares del perito (a veces de las propias familias que partían un terreno) que le ayudaban en su labor evitando, lógicamente, que este saliese con las piernas malheridas por la maleza, o se fuese a hacer algún callo en sus manos de escríbano.

Esta cuadrilla hacía las mil y una en los terrenos por los que pasaban simulando hacer partijas o localizar los marcos podían dejar una finca hecha un cromo, marcos movidos, plantaciones dañadas, etc. Supongo que lo bueno sería llevarse bien con ellos todo el año para que no te cogiesen manía ¿no? A más de "unos" les aparecían los marcos en el medio de la finca o cosas similares.

El Médico: vestía sombrero de pajita, con gabán ceñido, en sus manos portaba una lavativa enórme de las que se usan para caballos y ganado, a su vez llevaba también un bastón de puño enorme que zarandeaba al caminar. Con la lavativa solía meterse jocosamente con... las mujeres (y posiblemente de maneras muy poco políticamente correctas para hoy en día).

Su función era tomar el pulso a los parroquianos o examinarles la lengua, "palpaba por donde le dejasen", y finalmente diagnosticaba entregando unas recetas que llevaba ya hechas en las que figuraba "un burro mal pintado" a modo de matasellos. Evidentemente estas recetas eran pura coña y en muchos casos de tono picante. Hoy en día en alguna parroquia o máscara, tal y como vimos que está la policía, no es extraño que haya una ambulancia (furgoneta adecuada a tal fin) con todo su personal que hace algo similar, dando también estas recetas, utilísimas para según que cosas.

Este personal médico te puede diagnosticar, un suponer, impotencia y recetarte duchas de agua fría, mucha tila, valeriana y cosas así. En fin, pura coña.



"La vieja del niño" (vella do miniño): antiguo y quizás perdido personaje muy singular. 

El niño era un angelote que alguna iglesia había deshechado por estar dañado o algo similar. El angelote-niño, tenía que aparentar más o menos dos años y siempre era denominado "Xaniño" (Juanito) o también "Xaniño do antroido" (Juanito de carnaval). Era -dice García Barros- el más popular y festejado por todos.

A veces lo llevaban en una cesta, otras "a caballo de un perro" y quienes lo llevaban "iban pidiendo para el desdichado".

Con nuestro "Xaniño" se hacían las mil y una "sin que jamás protestara" ya que tenía "a pacencia dun santo, que un santiño era feito, aunque non dereito" (la expresión indica que estaba hecho realmente de un santo, por ello tenía su paciencia, aunque al haber sido tirado de alguna iglesia o capilla no era santo por derecho).

La "vieja" lo solía llevar envuelto con un delantal para "que no se enfriase", pero el "Xaniño" estaba trucado, debidamente taladrado en sus partes más nobles se le introducía una cánula que iba desde el culo hasta donde debería de tener sus genitales, en el culo a la cánula se le ponía generalmente una vejiga de animal llena de agua, si se apretaba la vejiga el "Xaniño" orinaba, así de simple y engañoso, evidentemente no faltaban las risas, sobre todo a costa de los foraneos, aunque parece ser que mucha gente caía en la broma, según el escritor que nos guía por este antiguo entroido "la vieja le rellenaba la vejiga a Xanciño en cada fuente o riego de agua por el que pasaban".

El "Xaniño" además podía ser requerido por el médico ¡a su corta edad! para enviarlo al ejército, con lo cual la "vieja" haría todo lo posible para librarlo de la guerra (conviene leer a García Barros en sus Aventuras de Alberte Quiñoi), con mil y un trucos que harían que el respetable se tronchase de la risa.

Parece que ya no hay en la moderna mascarada de los Xenerais da Ulla el antaño querido Xanciño pero... me cuentan que en ciertos carnavales pasados un Xeneral, a la sazón y en la vida real guardia civil de estos serios, tenía a su mujer embarazada a la que le faltaba poco para romper aguas. Parece ser que como la mujer se prestó al asunto "la hicieron parir" en el lugar (los de la ambulancia que comentabamos) y parió, claro, un muñeco. El Xeneral-guardia civil parece ser que cayó por un momento en el engaño y bueno, imaginad, queridos lectores, el cachondeo en la parroquia.

Así que algunas cosas pueden parecer perdidas pero como vemos... se transforman, solo eso, se adecuan a los nuevos tiempos ¡Imaginación que no falte!

El Papamoscas: se trataba de un gigante, muy cabezudo, la cabeza estaba construida de madera y el sombrero era un cortizo (que ya vimos más arriba lo que era), con la boca articulada de oreja a oreja, con un mecanismo para manipularla de modo que se abría y se cerraba "batiendo las quijadas" con fuerza y produciendo unos chasquidos que eran "el espanto de los niños".

Otras mascaras habituales solían ser los chalanes (sacamuelas) que le miraban la boca a las mujeres, la "espadeladeira" (trabajadora del lino "espadelar o liño" es batirlo contra unos peines de clavos para convertirlo en tejido), los gitanos que solían llevar dos burros viejos para vender y que, claro, nunca vendían, estos iban además acompañados de gitanas que echaban constamente la buenaventura con ocurrencias siempre simpáticas, chocantes y humorísticas, el pescadero que solía pasar el rato lanzando una red sobre las mujeres "que a veces caían al suelo en medio de las risotadas de todos".

"A sorte do paxariño", imagen tomada en los años veinte en As Rodrigas, parroquia de Riotorto, provincia de Lugo.

"A Sorte do Paxariño" (la suerte del pajarito) que no era otra cosa que un paisano con una jaula en la que había un pajarito debidamente adiestrado, el pajarito sacaba con el pico un papelito de una caja en la jaula a la orden de su dueño y en el papelito se podía leer un pronóstico de futuro (vamos, que los chinos no inventaron nada nuevo con su galleta de la suerte), este hombre no tenía porque ser de la parroquia, generalmente era un buhonero que aprovechaba festividades y ferias diversas para ganarse la vida, o sea, que le cobraba a la gente lo oportuno por hacer que su pajarito sacase un papelito con el futuro para quien quisiese pagarlo. Por último estaba "O Figo Paso" que por más que indagué no logré saber en que consistía, por favor, si alguien lo sabe o tiene a quien preguntarle que no deje de explicárnoslo en los comentarios. Este que suscribe seguirá indagando, pero lamentablemente no quedan abuelos que viviesen a finales del mil ochocientos.

En este grupo, tan heterogeneo, evidentemente tenían cabida cualesquiera otras máscaras que las gentes pudiesen discurrir, de hecho es un grupo que ha resultado cambiante con el tiempo, lógicamente en los tiempos de nuestro relator había esas pero se fueron adecuando a las modas, a los tiempos y... a la televisión, así que hoy en día, si bien algunas se perdieron quizás para siempre (¿qué serán o figo paso y a morte do paxariño?) surgen, lógicamente, otras nuevas, así que no es raro encontrarnos con viejos que se visten de niños de guardería, personajes famosos ridiculizados hasta la saciedad por doquier, políticos de la más diversa catadura moral, o por qué no, algún Bear Grills sobreviviendo por ahí, todo queda a la imaginación de los concurrentes, eso sí, a la cabeza siempre los Correos y Xenerais dando vivas de casa en casa y sufriendo atranques de los contrarios que resuelven con mucha retranca e imaginación.

En algunas zonas también hablan de que existen las figuras del Rey y la Reina, que se moverán a caballo o en carro y elegantemente disfrazados. También se comenta que en otras existe la figura del "Vello dos Cornos" que se dedica a perseguir a las mozas. Parece que también existen en algunos casos la llamada "comparsa de inventos", pero por lo que me comentan no deja de ser la de oficios o chistes antes mencionada. También sucede que en algunos lugares al coro de viejos se le llama "Vellería" (viejería), y en otros hay un "crego" (cura) que dará un sermón satírico y con mucha retranca cricando actos políticos, del faranduleo nacional o cosas de la propia parroquia. En otras están los "Mouros" (moros) que irán montados en burros y con sus atranques más de coña que en serio (si algo serio hay en todo esto), pondrán en verdaderos bretes a los xenerais para risa y jolgorio de todos.

No se ha explicado lo que es un "Viva" y sin esto malamente se entendería la idiosincrasia de este Entroido gallego.

Imaginemos a toda la mascarada reunida hoy en día, con sus carrozas remolcadas por tractores bien engalanadas, a veces con un autocar para recorrer más cómodamente la parroquia quienes no van a caballo, se juntaron todos en el campo de la fiesta o de futbol y están dispuestos a recorrer la parroquia y a liarla parda, con mucho cachondeo y divertimento, y ahí van, correos delante, xenerais detrás, director, directora, señorito, señorita (o madamitos), coros y parranda...


Componentes del coro de Santeles.

¡Ojo con los coros! en alguna que otra parroquia los hay de jóvenes (que cantarán muchas veces canciones populares y sin mayor maldad) también llamado en según que lugares "coro de bonitos" y... coro de viejos, que ya tienen más malicia (puede que mucha) y picardía en sus coplas, hay gente que teme ciertamente verse en coplas de estos viejos cantores. En otras parroquias va todo un poco mezclado, jóvenes, viejos e incluso niños,  lo que si no falta en los coros nunca es gente vestida con nuestro traje tradicional.

Así que ahí van todos en una multicolor linea dispuestos a divertir y a divertirse, quizás visiten primeramente las casas principales de la parroquia: la del cura, la del alcalde pedaneo, la del industrial este o aquel pero raramente se dejarán alguna por visitar. Don Olimpio Arca cuenta que no hay luto en carnaval, mucho me temo que el viejo profesor se dejó llevar un poco por la pasión, por lo que me cuenta todo el mundo si se respetan las casas que están de luto no visitándolas, o como mucho, en algún caso, se acercará un correo o un xeneral a mostrar su respeto por la familia, pero sin que lo acompañe toda la mascarada y sin cachondeos.

Se ve una casa en lontananza, la primera, se adelantará alguno de los correos a avisar a los propietarios de que llega la mascarada, preguntará si será bien recibida, generalmente lo es y los propietarios tendrán dispuesto algo de comida, sobre todo filloas, eso que los franceses llaman "crepés" y vino. 

Pero entre que la máscarada llega a la casa a la que fueron los correos resulta que los xenerais se encontraron con un vecino que va por allí, a su faena, y lo conocen, entonces el primer xeneral (entre ellos hay graduaciones que no distingue demasiado bien el de fuera en los trajes pero ellos las conocen) alzará la voz y dirá:

-¡Atención hombres a mi mando! ¡Digan todos a mi voz!
¡Viva don fulano de tal, de profesión... natural de... y vecino de...!

Y todos responderán con un sonoro ¡Viva!


Antiguos Xenerais da Ulla. En primer término y a la izquierda de la imagen según miramos vemos al "caixeiro".

Y esto se considera una honra y un prestigio que te lo den, aunque después se acerque el "caixeiro" a recoger el pequeño óbolo que conviene dar, más que nada para que la fiesta siga y se mantenga, y porque si la ayuda es buena a lo mejor hay algún que otro viva y oye, eso siempre da su caché. 

Pongamos que la mascarada llegó a la primera casa que van a visitar, que les franquearon la entrada, que hay vino y filloas, quizás alguna otra cosa, entrará la mascarada en el recinto de la casa, con mucha música y en apariencia solemne, de pronto, el primer xeneral, empuñando su espada (otras veces un bastón elegante), mandará parar la música (a veces hay un toque de corneta, en plan muy militar) y el xeneral pronunciará un sonoro:

-¡Oido señores...! ¡A trabajar cada uno por su oficio por un momento!

Ahí empezarán con el cachondeo las máscaras de oficios: el médico intentará examinar a las señoras, el zapatero reparará algún calzado, el ciego se dejará guiar por su criado contra la pared de la casa, algún político corrupto se dejará sobornar por un constructor, el Pequeño Nicolás hablará con espías, y Belén Esteban llorará amargamente por lo que se le ocurra, aquí tiene cabida el desorden absoluto y el caos, la cuestión es pasárselo bien. Esto actualmente no siempre se hace, se abrevia, entra la mascarada, monta la juerga y ahí va, sin que diga nada xeneral alguno.

Lo que si sucederá siempre es que en un momento dado el xeneral pedirá silencio (puede volver a sonar un cornetín) y comenzará diciendo:

-¡Oido señores...! Digan todos a mi voz: ¡Viva don Fulano de Tal, su señora y toda su familia!
-¡Vivaaaaaa! -responderán todos-
-¡Viva la gente de su mayor aprecio!
-¡Vivaaaaaa!
-¡Viva la gente que nos mira y arrodea!
-¡Vivaaaaa!
El xeneral finalizará con un:
-¡Víva la música y siga!

A veces los vivas pueden terminar con otro más a la propia mascarada o algo que se les ocurra a los xenerais (un viva a la hija o a su novio, al niño pequeño de la familia, etc.), algo bastante habitual es finalizar diciendo:

-¡Vival la máscara de la parroquia de tal y los jefes que la mandan!

La concurrencia responderá con el preceptivo ¡Vivaaaa!. Puede que los Xenerais hagan alguna exhibición en algún pueblo como A Estrada o Santiago y den un viva al lugar como se puede ver en este video rodado en A Estrada:





Tampoco son extraños los vivas espontaneos mientras cabalgan por los caminos y veredas que los llevan a distintos lugares, algo representativo podía ser este:


"Juntemos las espadas
como manda la tradición
¡Vivan los Xenerais da Ulla!
¡Y también su gran unión!"

Es de hacer constar que cada vez con más frecuencia estos vivas, al igual que los atranques, se realizan en gallego, antaño esto era prácticamente impensable, el gallego era la lengua del pueblo y, lamentablemente, se estimaba como culto el castellano, con lo cual nuestros "xenerais" intentaban imitar en todo a las máximas autoridades que jamás hablarían gallego. Eso si, no solía faltar en todo esto lo que aquí llamamos "castrapo", que es una mezcla de castellano y gallego que da en un gallego muy mal hablado, con lo cual ciertamente hacían remedo de esta gente (la palabra "arrodea" por ejemplo, sería puro castrapo). La cosa podía ser ciertamente por remedo y por tal se tomaba, pero en muchas ocasiones se daba el caso de que xenerais y correos hablaban realmente mal el castellano. Hoy en día, por fortuna, es más normal ver a los xenerais y correos hablandolo todo en gallego aunque hay lugares que mantienen cierta tradición de hacerlo en castellano o castrapeando.

En este recorrido por la parroquia, donde casi siempre predomina el ámbito rural, y como hemos visto en algunas fotos que vengo poniendo en este humilde reportaje, no se suele ver a los xenerais con sus impresionantes tocados llenos de plumas de avestruz y de pavo real. El motivo es bien sencillo, es casi imposible cabalgar con ellos, y estos hombres, a veces niños, montan a caballo durante dos días completos (o alguno más) para cumplir su cometido de llevar vivas a toda la parroquia y, por supuesto para defenderla en algún posible atranque si pasan sus límites. 


Un pequeño xeneral con el imponente "triscornio"

Realmente parece difícil cabalgar dos días con semejante "triscornio" puesto.


Primer xeneral en Santeles con un sombrero normal y posteriormente durante el "atranque" con su "triscornio".

El sombrero, que ellos llaman generalmente "triscornio" aunque realmente es un bicornio ("no es un sombrero, es un triscornio", me advirtió un muchacho en A Estrada ante algo que le comenté), puede llegar a pesar alrededor de los tres kilogramos y es realmente alto, así que con el movimiento del caballo, el aire y quizás algún cable de la luz podría terminar de muy mala manera triscornio, y a lo peor también el caballero, así que en su recorrido suelen ir tocados con gorras corrientes de distinto tipo, el triscornio lo pondrán cuando toque para que vecinos y visitantes disfrutemos de sus atranques, alguien se lo llevará en el coche y se lo entregará en ese momento.


El Xeneral, elegante y gallardo, camino del atranque, pero aún sin su triscornio

Hay que decir también que estos llamativos trajes y sombreros no surgen, hoy en día, del mal hacer de algún vecino o vecina que sepan coser un tanto. Estos trajes de xeneral y correos, son confecionados con mimo, desde hace unos cuantos años por el sastre estradense D. Luis Montáns, que por lo que veo en algunos carteles repartidos por A Estrada, ahí está dejando que esta tradición se perpetue, dando cursos a gente nueva que quiera aprender a confeccionar este tipo de trajes que pueden llegar a cifras de entre tres y cuatro mil euros. Evidentemente ya vamos viendo como son los trajes, pero no quiero dejar de poner algunas imágenes con más detalle de los "triscornios" que creo que bien merecen la pena. Picad en ellas para verlas en gran tamaño:






Explica Don Olimpio Arca en su trabajo que los "triscornios" del primer y segundo xeneral llevarán 124 plumas de pavo y 14 de avestruz. No se si D. Olimpio las contó o no, pero a poco que nos fijemos me parece que las cuentas igual no son exactas. Supongo que tal vez, en algún momento, fue así pero la verdad, en este entroido de los Xenerais da Ulla me da que hay unas normas generales para ciertas cosas, algo así como "el triscornio debe de llevar plumas de avestruz coloreadas y de pavo real", quizás el profano preguntaría ¿cuantas? y alguien como nuestro amigo Ken Keirades le diría un lacónico e irónico "cuantas más mejor". A ver, que es carnaval ¿quién pone tanta norma en una mascarada?.

Comentemos algunas otras curiosidades:

Si nos hemos fijado un poco en las fotos vemos que los caballos de los xenerais, además de otros lujosos ornamentos llevan una manta, según D. Olimpio Arca estas mantas eran llamadas "americanas" son para mero ornamento, pero llegado el caso pueden servir para tras una larga caminata y en un día frío, abrigar al caballo en una parada.


La llamativa manta "americana"

Es habitual, me cuentan, que los caballos de los xenerais lleven sobre la cabeza un adorno hecho de espejos y plumas, también me cuentan que está cayendo un poco en deshuso, los caballos cabecean, a veces demasiado y no es el primer xeneral que se comió el espejo con toda la cara, no obstante aún se ve alguno que otro, simplemente a mi no me coincidió.

 Hoy en día, y como curiosidad también, es bastante fácil ver  a mujeres xenerais a lomos de sus caballos y dando aguerridos atranques a experimentados xenerais varones. Lamentablemente no siempre fue así, y no culpemos a nadie, eran otros tiempos y existían otras formas de pensar. No fue nada fácil lograr que unas mujeres fuesen xenerais de estos ejercitos incruentos, hubo dos que abrieron brecha siendo las primeras en la parroquia de Santeles, y por lo que cuentan en todo el Ulla: Carmen y Rosa, a las que les costó dios y ayuda que otros consintiesen semejante herejía, tuvieron que cabalgar dejadas de lado y ninguneadas por los hombres, pedir ropa prestada por todo el contorno, en su hazaña sufrieron demasiados "atranques" y en muchas de las ocasiones nada bien intencionados, y todo... ¡antes de que comenzase el entroido de nuestros xenerais! solo hay que imaginar un poquito las que les pudieron hacer pasar después, libraron bien y abrieron ciertamente camino a las siguientes. Evidentemente a bueno seguro hubo otras que abrieron brecha, pero no las conozco ni puedo saber de todas.






Mujer xeneral en pleno atranque, de igual a igual y poniendo respeto.

A modo de seguir con estas curiosidades y detalles que se dan en el Entroido da Ulla, podemos hablar de las condecoraciones o medallas que lucen en sus vistosos uniformes los xenerais: en sus aguerridas pecheras pueden verse condecoraciones de lo más variopintas y que van desde las que pertenecen al ámbito puramente castrense (no es difícil encontrarse con medallas al mérito militar de diverso tipo, al mérito de la Guardia Civil, o incluso de ejércitos extranjeros), estas rivalizan en los pechos de los xenerais con medallas puramente deportivas que en muchos casos también proceden del extranjero, generalmente de países donde por unas u otras razones emigraron y mucho, los habitantes de esta comarca. Los correos, de uniformidad muy vistosa pero visiblemente más sencilla, no suelen portar medalla alguna. A continuación pongo unas cuantas imágenes de estos vistosos trajes, en ellos se pueden aprecer muchos detalles y, sobre todo, lo que se explica sobre las condecoraciones:


Los trajes pertenecen a las parroquias, nos contaba D. García Barros



Mezcolanza de medallas deportivas, religiosas, conmemorativas...

Con el escudo de A Estrada en la bocamanga



Medallas militares, de la Guardia Civil y una bien visible de algún evento en Suiza.

Hablemos ahora de los atranques, que básicamente ya hemos visto lo que son, pero ¿por qué no recopilar alguno de los de antaño? tal como este, nos lo relata García Barros en las Aventuras de Alberte Quiñoi, sucede entre el correo atacante y el "sentinela" de la parroquia vecina, o sea, un atranque de los de antaño:

-¡Alto! ¿Quién vive?
-¡España, franca y libre! -responde el correo atacante-
-¿qué ronda o que charanga es esa que con tanto ruido de cornetas y tambores se acerca a mis dominios estorbando la tranquilidad de mis vasallos?
-¡Esta no es ronda ni charanga ninguna, sino la mascarada de talparte!
-¿y con que objeto se presenta a la vista de mis castillos sin miedo a que mande colgarlos a todos de mis almenas?

A partir de aquí se enzarzarían con alguna que otra coplilla, recitada a modo de amenaza blandiendo sus trallas. El correo y el centinela fingirían no poder seguir con ese combate y llamarían a los siguientes generales (de abajo a arriba), que irían entrando con profusión en batalla dialéctica, fingiendo amenazar con sus espadas o lujosos bastones. Finalmente, y si entre ambas parroquias no existían rencillas de mayor enjundia los primeros franquearían el paso a los segundos, aquí paz, después gloria ¡y venga juerga todos juntos!

En estos atranques no era difícil rememorar pequeñas rencillas parroquiales y de paso... aludir a la autoridad de manera más o menos... insultante. Veamos un atranque entre dos correos sucedido en la década de los noventa (D. Olimpio no especifica la fecha), entre las parroquias de Cora y Santa Cristina de Vea:


Correo de Sta. Cristina de Vea:
No insista torpe correo
admita este buen consejo
Santa Cristina es parroquia
y Cora será siempre anejo

Correo de Cora que responde:
Este consejo no acepto
y buscaré solución
entre todos los políticos
del estado de la nación


Correo de Santa Cristina:
Vas de lado, mi correo
si recurres a los partidos
pues andan todos revueltos
como los huevos batidos

Correo de Cora:
¿A qué huevos te refieres?
en tu solemne torpeza
para regir nuestro pueblo
tenemos una alcaldesa.

Más modernamente como venimos contando ya no se estila con demasiada frecuencia pasar de unas a otras parroquias, así que los atranques suelen simularse a última hora, después de recorrer el lugar dando vivas. 


Dos xenerais de Santeles, uno con bandera gallega y otro con la española, a la hora del atranque formarán en bandos contrarios.

Para esto los xenerais suelen formar dos ejércitos, en unos se puede apreciar que llevan la bandera española a modo de cinta y en otro la gallega. Aquí tenemos un atranque de estos entre dos xenerais de la parroquia de Cora:

Primer Xeneral:
Por tratarme de impotente
quiero darte una lección
que me traigas a tu novia
para una demostración

Segundo Xeneral:
Tu conservarás la idea
y quizás muy avanzada
pero si vas al ataque
quedarás en la estacada

El primer Xeneral remata:
Aquí sobran las palabras
solo hechos bien fundados
y pasados unos meses
ya tendrás los resultados
El resultado será
que tu suerte está echada
al final te casarás
con la novia "empaquetada".

Cuenta D. Olimpio Arca que los versos de estos atranques en su mayoría eran octosílabos, de cuatro versos y con rima entre el segundo y el cuarto. No obstante solo hay que leer los propios versos y coplas que transcribe en su libro, y que se van poniendo aquí, para ver que los xenerais se permiten bastantes licencias al respecto.

Xeneral preparado para el atranque en A Estrada.

No eran raras en estas batallas dialécticas entre xenerais de la misma parroquia las críticas a hechos puntuales, bien fuesen políticos, sociales, catástrofes, etc. Veamos este atranque también de la parroquia de Cora:

Un Xeneral:
Primero fue el Urquiola
luego después el Casón
y ahora el Mar Egeo
nos trae su maldición

Otro Xeneral:
Desde el caso del Urquiola
pasaron 17 años
sin aún haber cobrado
indemnizaciones por daños

El primero de nuevo:
Daré parte a un superior
de que existe gran tensión
y a los problemas del mar
hay que darles solución.

Como muchos recordareis el Urquiola, el Casón y el Mar Egeo fueron barcos que se hundieron en la costa gallega con petroleo y productos químicos altamente contaminantes. No faltan atranques más humorísticos donde aparecen de pronto personajes del faranduleo patrio, algunos seguro que recordais aquel programa de entretenimiento llamado "Un, Dos, Tres" y seguro que también recordais que uno de sus personajes fue "La Bombi". Este atranque se dio en el Entroido de la parroquia de Cora de 1993, como se ve no hay mal rollo, salvo una lígera crítica a la posibilidad (muy comentada antaño) de que ciertas personas aguasen la leche cuando la enviaban a las procesadoras desde sus ganaderías.

Centinela (D. Andrés Tarrío):
Soy un buen centinela
cumplidor de mi deber,
y a los valientes de Cora
los hago retroceder

Correo (D. Manuel de Ribadulla):
Yo te conozco de sobra
tan solo con ver tu gorro
porque yo te considero
como un segundo Cascorro

Centinela:
Si soy viejo no me importa
lo que vale es el honor
cuando va acompañado
del sentido del humor

Correo:
Si no tienes mala leche
mereces una ovación
porque ahora está de moda
el hablar de corrupción

Centinela:
yo defenderé mi puesto
y de "mala leche" nada
porque la culpa no es mía
si me la entregan aguada

Correo:
Delante de esta gente
tu serás el responsable
si no eres inocente
yo te declaro culpable

Centinela (retirándose):
No te puedo soportar
termino de hablar Andrés
porque me espera La Bombi
la que sale en el "Un, Dos, Tres"

Correo (retirándose):
Si te marchas con La Bombi
lo que puede suceder
es que cuando vuelvas a casa
te zurre tu mujer

Esto, en ciertos momentos, y fuera del atranque en si podía ser rematado por alguna copla traida al efecto por alguno de los coros, generalmente los llamados "coros de viejos" que lógicamente solían tener más "mala leche" que los coros de jóvenes y ciertamente no solo se dedicaban a picardías y a buscarle las vueltas en coplas a vecinos un tanto alocados (era muy peligroso, sobre todo antaño, tener por ahí amores ilícitos que se creían ocultos, a lo mejor no lo eran tanto), veamos, espero que se comprenda (si alguien no lo entiende y tiene mucho interés no me importará traducirlo en el futuro):

En Sevilla foi a Expo
en Barcelona a Olimpiada
En Madrid o Cultural
e a nos nada de nada.

E por se iso fose pouco
para merece-lo ceo
Galicia viste de loito
co petroleo do Egeo.

Como curiosidad, también podías encontrarte a estos viejos pícaros cantando algo como esto, disfrazados evidentemente para la ocasión:

Soy de nabo, soy de nabo
de nabo vengo vestido
pero el mejor de los nabos
lo traigo bien escondido.

Como se ve, antaño, tanto en atranques como en coplas, solía predominar el castellano. Pero volvamos a los atranques, otro detalle muy llamativo era y sigue siendo el potencial bélico que pueden desplegar nuestros xenerais. En uno de estos atranques se escuchó lo siguiente:

Primer Xeneral:
En lo alto de la Rocha
tengo 300.000 cañones
en el Pico Sacro
otros tantos aviones
el día que te los enseñe
te vas a cagar en los pantalones

Segundo Xeneral que responde:
No me asustan tus palabras
ni gatillos ni municiones
porque tus balas son de corcho
y las paran mis galones.

Posiblemente más de uno, que haya leido todo esto, se esté preguntando como fue el atranque que dio lugar a la batalla campal y real que se produjo entre los de Santa Mariña de Ribeira y las gentes de San Miguel de Sarandón. Pues hay suerte, D. Olimpio Arca afirma haberla podido recopilar y que posiblemente fue esta:

Xeneral de San Miguel de Sarandón:
Aquí me tienes cobarde
frente a tus barbas tan tristes
que solo con esta mano
te voy a romper las narices

Xeneral de Sta Mariña de Ribeira:
Su majestad me está faltando
con palabras tan groseras
si no se calla la boca
le cortaré las orejas

El de San Miguel de nuevo:
Lo que es usted un canalla
un carota sinvergüenza
que está engañando al pueblo
con esos chulitos cuentos

Remata el de Sta. Mariña:
No necesito al pueblo
que es un valiente traidor
¡Me quiero ver cara a cara
contra su bravo sudor!

Y se vieron, a guantazo limpio que terminaron como hemos visto con anterioridad. Eso si, hay que decirlo, dos años después se llevaban de maravilla y les franquearon la entrada aunque me da a mi la sensación de que los xenerais de San Miguel de Sarandón siempre fueron un poco... lanzados, aquí tenemos otra copla de uno de sus atranques, este en gallego:

¡Alto aí, correo!
¿Pra onde vas tan apurado?
se pensas entrar en San Miguel de Sarandón
atravesoche o corazón con este forcado
xa sei que es de Neira,
E penso meterte dentro de esta paxareira.

Conviene hacer constar, para que este reportaje esté lo más completo posible, que hoy en día, como ya hemos dicho, estos atranques suelen llevarse preparados, cada quien sabe "más o menos" lo que va a pasar con su contrincante y lo que se tienen que decir el uno al otro. Así las cosas, muchos de estos atranques se preparan para criticar cosas de la parroquia, del municipio o, llegado el caso de alta política incluso internacional. No sería bueno rematar este pobre reportaje sin tener un recuerdo para quienes los hacen, ya que lógicamente no tienen porque hacerlos los xenerais o correos si hay en las parroquias gentes más capacitadas en este arte de relatar la actualidad con cierto grado de poesía.


Muchos de estos atranques fueron realizados en su día por D. Olimpio Arca, pero no faltan otros poetas que los hicieron y hacen igual de bien o, si cabe, mejor, ahí están nombres como José Duro, Mª del Carmen Cajaraville, y seguro que tantos y tantos otros de los cuales no tengo conocimiento o no me vienen a la cabeza ahora, evidentemente también habrá miles de ellos anónimos (recordemos que en un principio eran espontaneos) y otros muchos hechos entre dos correos o dos generales mientras se toman unos vinos una tarde, habrá de todo, pero si me gustaría traer aquí las palabras de una de estas personas que hicieron posible que en muchas ocasiones estos xenerais puedan batirse en duelo dialectico. Hablo de Xesús Nodar Carbia, un personaje singular de la parroquia de Santeles y que según me cuentan era además muy buena persona. El Sr. Nodar le cuenta en breve entrevista a Olimpio Arca que hizo versos de entroido durante veinte años, que no le gustaba demasiado hacerlos para otras parroquias por desconocer en profundidad sus problemas, y explica sobre la dictadura franquista: "en la dictadura no había libertad para criticar las cosas que estaban mal hechas y yo tenía que limitarme a hacer temas que pudiesen decirse"

Xeneral en Santeles

Lo dice así, humildemente. Y datos hay que explican que en muchos casos estos, como tantos otros, carnavales estuvieron prohibidos en época franquista, en los mejores casos podían celebrarse pero concretamente en los Xenerais da Ulla las coplas pasaban "censura", generalmente las había que presentar a la Guardia Civil y si se terciaba al cura de la localidad ¿Como se las podía ingeniar alguien para hablar de algo prohibido, que riesen los demás la gracia (autoridades incluidas) y que nadie sospechase gran cosa? Pues yo creo que D. Xesús Nodar lo logró ¿os imaginais en unos carnavales a alguien hablando bien del comunismo ante un xeneral que alaba el franquismo? ¿os imaginais a los espectadores? ¿y las autoridades? ¿harían algo? ¿pararían el evento? Veamos como lo resolvió este buen hombre en un atranque celebrado el día cinco de Febrero de 1.961. Nuestro poeta Xesús Nodar representa a un imaginario xeneral del ejército español, su contrincante es Xosé Cobas Carbia y representa nada más y nada menos que... ¡A la pérfida Unión Soviética! (era normal en muchos casos que simulasen ser ejercitos de países con ideologías contrapuestas) en este caso no se trata de primeros xenerais ya que al final llamarán a sus jefes, comencemos con el atranque que es larguito, Rusia invade, España se defiende. Lo que se vea entre paréntesis es mío:

Defensor:
Amodérese la marcha
no venga con tanta urgencia
por aquí no dejo paso
ni que venga su Excelencia.
(Franco era llamado Su Excelencia)

Invasor:
Soy un emisario ruso
que vengo a presentar
a ver cual es el motivo
de no dejarnos pasar.

Defensor:
A esta pregunta suya
no le puedo contestar
porque quiero antes saber
si usted es militar.

Invasor:
Soy un bravo militar
cumplidor de mi deber
el que lleva laureadas
las tiene que merecer.
(Franco llevaba "la laureada", aquí parece llevarla un soviético, sin merecerla, claro está o... ¿criticará a quienes las llevan sin haberlas merecido?)

Defensor:
Hablando militarmente
dígame lo que pretende;
si piensa invadir mi pueblo
entonces si que me ofende.
Como heroes del Alcazar
nos sabremos defender
en Arxones somos pocos
pero duros de vencer
(¿Como? ¿los de Arxones/Alcazar no son invencibles?)

Invasor:
Yo lo que vengo a implantar
es la justicia social
en bien del trabajador
y en contra del capital.
(¿Como? ¿esto pasó la censura?)

Defensor:
Ahora ya me doy cuenta
a quien representa usted
al jefe del gobierno ruso,
ese Nikita Kruschef
(Bueno, vale, representa a alguien malo malísimo, la autoridad y más de cuatro falangistas se tranquilizan levemente)

Invasor:
A Kruschev le represento
ante la Sociedad de Naciones
conferencias de desarme
y en todas las reuniones.
(descansemos, no provoquemos demasiado)

Defensor:
Si usted representa a Rusia
ese país tan terrible,
marchese a ocupar la Luna
y dejen al mundo libre.
(disimulemos, disimulemos)

Invasor:
En la Luna ya tenemos
clavada nuestra bandera
para anunciar a la gente
que Rusia es la primera.

Defensor:
La primera ha sido España
en vencer al comunismo
en la pasada campaña
que asumió el Generalísimo
y en ese viaje a la Luna
que teneis tan pregonado
será de Luna de Miel
cuando te halles casado

Invasor:
No me hables de esa forma
de esa forma tan grosera,
aquí estamos discutiendo
los problemas de una guerra
porque en el suelo africano
vamos sacando victoria,
en Argel y en el Congo
nos cubriremos de gloria.

Defensor:
Los cubriremos de plomo
con cañones y aviones
dispuestos para el ataque
en este campo de Arxones.
Lanzarán potentes bombas
y fuerzas paracaidistas
para cortar de raiz
a las hordas comunistas.

Invasor:
Dominaremos el mundo
lo pide la gente obrera
que se ensanche el comunismo
y alcance toda la tierra.
(vaya el comunista, como presume ante el Generalísimo)

Defensor:
No se formen ilusiones
ni ideas tan atrevidas,
ustedes serán el blanco
de las Naciones Unidas
(que se haga cargo la ONU ¿a Franco le viene grande?)

Invasor:
Esas Naciones Unidas
las vamos a separar
con proyectiles dirigidos
y la bomba nuclear.

Defensor:
Hoy conoce todo el mundo
lo que es el Comunismo
persigue la religión
y nos impone el laicismo
que no le pase a usted
lo que le pasó a Perón
que por hacerse comunista
lo desterró la nación.

Invasor:
Lo que le pasó a Perón
eso no le de cuidado
vivirá mejor que usted
aunque sea desterrado.

Defensor:
La Argentina se ha salvado
se separó del abismo
al haberse levantado
en contra del Comunismo.

¡España que es la madre
traicionada por sus hijos!
ve que unos se levantan
y otros van al precipicio;
la hija que más quería,
la hija más adorada
la Perla de las Antillas
¡Hoy se ve sovietizada!

Invasor:
A Cuba ya la tenemos
formando de nuestra parte
guiados por Fidel Castro
que los manejó con arte,
y a vosotros en España
os tienen bien engañados
creeis que sois españoles
y ya sois americanos
(Vaya, invasor, te has pasado un poco, la autoridad competente pone cara de preocupación, estás faltando mucho al debido respeto al Movimiento ¿criticando las bases americanas?)

Defensor:
Seremos americanos
y todo lo que se quiera,
tenemos paz en España
y el comunismo es la guerra.
Ante la presión de Rusia
no pensamos sucumbir
somos leales a Franco
¡y con Franco hasta morir!
(respiremos tranquilos, ya vuelve la sonrisa a la cara de las autoridades)

Invasor:
Si usted se quiere entregar
sin ninguna condición
yo haré por reclamar
que le concedan el perdón.
Y si no piensa rendirse
vamos terminar muy mal
y la batalla de Arxones
tendrá fama mundial.

Defensor:
Si yo en este momento
acepto la rendición
tendria con mi bandera
un delito de traición.
La guerra que se aproxima
ya no se puede evitar,
dando parte a nuestros jefes
que se salgan a enfrentar.

Invasor (retirándose):
Me voy dar cuenta a Moscú
que es grave la situación
para que tome medidas
medidas de precaución
porque entre las dos potencias
ha aumentado la tensión.
(y la gente ríendose con lo de "las dos potencias")

Defensor (retirándose):
Presentate general
presentate aquí en el frente
que las fuerzas de Moscú
amenazan occidente.

Pedía el bueno de D. Xesus Nodar que no "desapareciese esta tradición y que nos dejásemos de trapalladas extranjeras", y creo que tenía mucha razón, pero creo también que puede descansar tranquilo, esta tradición no creo que esté perdiendo nada, con los años y las modas cambia, se adapta, se reconvierte, se moderniza pero... ahí siguen los Xenerais da Ulla y las gentes de esta tierra manteniéndola viva un año tras otro, vigilantes para no ser invadidos ¡e invadiendo! no en vano ya hemos visto que sus atranques llegaron a las puertas de la catedral compostela (y Compostela que se deja y quiere oye), a la mismísima puerta del palacio de Gelmirez ¡quién se lo hubiera dicho al primero que se le ocurrió disfrazarse de xeneral! ¿verdad? Por algo  en su momento fue declarada, como no podía ser menos, Fiesta de Interés Turístico de Galicia.

Bien vigilan los xenerais para que la tradición no se pierda.

Por cierto, como en toda fiesta que se precie no faltan baile y jolgorio, ahí sigue también la tradición, y creo que al menos en el Entroido da Ulla no le falta fuerza.


Evidentemente este reportaje merecería mejor pluma y a buen seguro que no está completo y vosotros, lectores, sois muy libres de ampliarlo, o incluso corregirlo, en los comentarios, cosa que agradeceré enormemente, nunca será malo aprender un poco más sobre estos carnavales ullenses.

Por último no me gustaría cerrar este artículo agradeciendo la colaboración y tolerancia a los Xenerais y correos que participaron en el atranque de A Estrada, a los Xenerais, correos y máscaras de Santeles por su buena acogida, colaboración y un montón de explicaciones sobre el Entroido da Ulla y especialmente el de su parroquia, fueron los que me hicieron notar verdaderamente lo que este carnaval representa en esta tierra, tampoco me quiero olvidar de aquel niño que un día, con once años cabalgó dos días y pico a lomos de su besta haciendo de correo, hoy tiene unos años más pero me fue de gran ayuda. Gracias Alex.


Alex ejerciendo de correo en fotografías de la época, corría el año 2002.

Y por supuesto a su madre, Rosa, sin ella y sin todos los datos y contactos que me aportó este reportaje no hubiese sido posible.


Es posible que alguna de las fotografías que hice no la haya puesto en el reportaje, podeis verlas todas PICANDO AQUÍ.

BIBLIOGRAFÍA y DATOS:

Boqueixon.com [PDF]
Turismosilleda.es [PDF]
La Máscara de Alfredo de Vicenti [PDF]
Revista "O Alto dos Xenerais".
Entrevista a un Xeneral.
Memoria explicativa para a declaración de festa de interese turistico de Galicia do entroido dos Xenerais do Ulla [PDF]
Los Generales del Ulla.
Las viejas máscaras de Galicia y Teatro de Carnaval en Galicia, de Fermín Bouza Brey
Memorias de un neno labrego, de Neira Vilas.

4 comentarios:

ritiña dijo...

Paréceme moi interesante todo o que escribes, pero que sepas que os Xenerais do Ulla non se disfrazan, vístense ou poñen o traxe; aínda que os Xenerais da miña parroquia non son do Ulla según ti. Agora acabo de descubrir que os Xenerais do Ulla nacen no río asique os de Santiago son Xenerais do Apóstol. Pero non, ti mesmo o dixeches, naceron como unha burla a raíz do intento de dominio do exército de Napoleón, e resulta que os de Santiago tamén poden rirse. O nome de Xenerais do Ulla veu despois polo predominio nas zonas da ribeira do río non porque só sexa alí. Esas parroquias ás que ti exclúes tamén teñen unha gran tradición en relación a este antroido e merécense o mesmo respeto, asique si non estás de acordo non as menciones pero non fales delas para ofendelas.

Redacción dijo...

Ben, está mui ben a tua opinión pero eu non nacín para político nin para bailarlle a auga a ninguen.

O do que os Xenerais se visten e non se disfrazan so e unha frase bonitapero... so e eso, unha frase bonita, polo demais e un traxe que sirve como disfraz, porque non me dirás que os xenerais o son de verdad ¿ou si? enton... disfraz.

En todo caso, non foi frase feita para faltar o respeto a ninguen nin muito menos. Se sigues leendo hacia abaixo verás que hay tres fotos do escudo de A Estrada, despois de esas fotos hai unha foto de unha xeneral, lee o pe de foto e contame (se queres) o que ahí escribín.

Os Xenerais non nacen no río, nin muito menos, aparece a Beira do río, se queres podes intentar buscar un so texto antiguo (falo do S XIX) no que se nos conte algo de Xenerais en Compostela, e ollo que por exemplo non considero demasiado antiguo a D. Olimpio Arca, así que xa ves (non so me limitei a estudar o asunto polo seu libro, que o fin e o cabo e un traballo cativo realizado por él para unhes nenos de un colexio).

Pode rirse media humanidade dos exercitos napoleónicos, pero claro, se o fai, un supoñer, un mexicano, me da que non podríamos chamarlle entroido do ulla ou xeneral do ulla (ainda que polo que vin nos comentarios extintos do grupo do Facebook a comarca ullense para algunes parece ser interminable).

O nome dos Xenerais da Ulla veu de sempre, e se queres faite unha pregunta ben doada de responder ¿Por qué existindo xenerais en Santiago, capital de Galicia, se lles chamou "da Ulla"?

Eu non excluio a naide, cada quen pode facer un entroido como lle praza, eu podo vestirme de xeneral no meu pobo alá en Lugo, e cincuenta seguirme, podémolo pasar de marabilla pero... me temo que non seremos da Ulla.

Non lles falto o respeto os de Santiago, describo unha realidade, se ti recorres Galicia de cabo a rabo a ben pouca xente atoparás que che fale dos "xenerais de Santiago", así de sinxelo, hai xente que nin sabe que ahí se fai algo de esto, muito menos nas parroquias santiaguesas.

Se te ves a Ulla, e falas con xente que está na allada (e falo de xenerais, correos, etc. e unha morea de veciños) ni un so me recoñeceu os xenerais de Santiago como tales, chamaronlles dende copia a remedo, por usar palabras suaves e non as máis fortes.

Así que non matedes o mensaxeiro (algún intentouno simpáticamente) que eu nada fixen, so deixar constancia do que se escuita na Ulla, e do que se sinte. Como comprenderás eu, lucense, non lle teño manía ningunha a Santiago nin maior aprecio a comarca da Ulla que o que lle poida ter a de Compostela.

Polo demais, se o voso carnaval e tradicional ou deixa de selo e cousa vosa, ou si acaso vosa e dos xenerais da Ulla ou como o queirades argallar, non miña.

Aseguroche que a reportaxe non se escribiu en dez minutos, levou días de leer algo mais que dous libros e falar con unha pouca xente, así como ver tamén, en Santiago incluso, muita hemeroteca.

En fin, sinto que non vos gustase, pero esto non he unha web de un político que tenta quedar ben con tirios e troyanos, nin comprar votos a cambio de sorrisos, esta e a web de un fotógrafo que so conta o que viu e o que sentiu.

Un saudo.

ritiña dijo...

En ningún momento se che pediu que lle bailes nada a ninguén, que non estamos falando de muiñeiras. O único que estou pedindo é, que a que non lle pareza ben que celebremos o "NOSO ANTROIDO" (porque é o noso antroido, nós celebramos os Xenerais do Apóstol) que nos deixe á marxe.

Simplemente por respeto escribe o que queiras e máis do antroido, do que che contaron "uns poucos" e de todo o que atopaches en libros, arquivos, hemerotecas e demais; pero non nombres para descalificar. A min se non me gusta o teu blog non o miro, pero por respeto non me adico a votar pestes del en ningún lado. E eso é o que che estou pedindo, aínda que agora o feito non ten volta.

É verdade que si recorro Galicia non atopo xente que me fale dos Xenerais de Santiago, pero tristemente tampouco os do Ulla. De feito creo que eres a única persoa fóra da Ulla e arredores que coñece a súa existencia. É verdade que nunca houbo Xenerais do Ulla no Obradoiro pero tampouco Peliqueiros nin Pantallas, e esas "poucas" persoas cas que falaches deberían, en vez de criticar, agradecer a publicidade que se lle fixo o seu carnaval.

Eu tampouco ando con política (non é a miña amiga como para andar de paseo xuntas), pero si considero ofensivo que nun evento no que se mostran as representacións do Antroido en Galicia (organice quen o organice), se exclúa o que eu considero o meu antroido.

De todos xeitos coa túa resposta, a cal agradezo, xa entendín cal é a razón do agravio deses "poucos".

Redacción dijo...

Date conta que o blog leva o meu nome, ou sexa, podo escribir o que queira ¿ou non? Non e o caso pero podería decir que non me gustan os Xenerais do Ulla, os Peliqueiros de Laza ou... que sei eu, a empanada de chocos.

Non sei onde ves que voto pestes dos Xenerais de Santiago, simplemente escribo o que vin, sentín, leín e me contaron, so iso. Podes non estar dacordo con todo o que escribín pero... e o que eu vin. Ti eres muy libre de escribir onde queiras todo o contrario.

Si hai muitísima xente que fala dos Xenerais do Ulla en todo Galicia (e ata hai quen os considera unha horteirada, xa ves, tamén me dixeron eso).

Ese evento no que se mete un batiburrillo de todo-los carnavais de Galicia, para o meu gusto, e mal asunto, tratan así de levar a capital algo que pertence os pobos onde se celebra, quitaselle a eses pobos algo que lles pertence para facer unha festiña no Obradoiro. A xente despois ira a Madrid, Ginebra ou Vladivostok decindo que viron o entroido de Galicia, na maioría dos casos sin ter unha idea clara do que viron. Cando algún día vexan na TV un cigarrón de Verín, por exemplo, encolleránse de hombreiros e dirán "eso ya lo vi yo en Galicia", contaranllo atrapalladamente a catro amigos e ai van, despachados no que dura unha cervexa os Xenerais da Ulla, ou as Pantallas de Xinzo ¿consiguese con eso facer algo polo turismo en Galicia? Non, nada, so se consigue que algún dos días de Entroido unhes cantos pelegríns, de esos que tanto lle gustan o goberno da Xunta e que malamente deixan catro cadelas por Santiago e no camiño (se non e que piden mais) digan que o pasaron estupendamente un día dado.

Para o meu gusto, e o de muita xente, hai cousas que e mellor deixalas onde están, que Xunta, Deputación e outros mangantes patrocinen todo, non so o Apostolo, e que cada quen decida o que quere facer, a onde quere ir e o que quere visitar.

E mui doado levar calquera cousa a praza do Obradoiro para darlle lustre a capital ¿e o resto qué? ¿o resto de Galicia non existe para quenes nos gobernan? Pon Xenerais da Ulla en Google, verás que na primeira páxina case que todo sae sobre... Santiago ¿E Xusto para ti que o máximo peso dos Xenerais se leve en aldeas e parroquias do Ulla e a publicidade e a gloria a leve Santiago?

A min pareceme que non. Así que non o tomes a tremenda, conto o que hai, o que vexo e o que me din, non desprezo a naide, non teño por qué.

Por certo... Supoño que sabes que en Santiago de Compostela hai unha morea de xente que de xenerais non teñen nin idea, nin sabían que se facía ahí tal cousa. Teño unha boa morea de amigos e coñecidos en Santiago, ademais de familia dabondo como para terlles preguntado polo asunto.

Me prometeron que para o ano van a ir a vervos, para que despois me digas que trato mal os Xenerais compostelans, ainda vos fixen unha pouca publicidade eh.